miércoles, 15 de mayo de 2013

Incandescente


Si gritara,
y si mi voz se desgarrara de la manera más profunda y oscura,
esparciéndose por todo,
inundando cada rincón,
haciendo masacre en mis cuerdas vocales,
reventando todas mis venas,
arrasando, cual huracán, todo lo hallado en su camino.

Si agonizara
hasta quedarme sin aliento.

Si corriera sin pausa,
sin mirar atrás.
sin ver el horizonte,
cabalgando sobre mis pasos eternamente.

Y si muriera,
sin voz,
sin cuerpo,
y sin fuerzas,
aún no sería ni siquiera suficiente
para apagar la llama que lleva aquello que tú me haces sentir.

viernes, 15 de marzo de 2013

Programar para desprogramar(te)se.


El frío viento que corre allá fuera nos separa en dos habitáculos distintos:

El mío es denso y oscuro, petróleo que se esparce.
Humedece mi pelo hasta dejarlo inservible.

El tuyo es de rama, crujiente es su sonido.
Es algo cálido y robusto.

Me tapo de negro fangoso hasta los ojos.
Me arranco la piel a tiras,
haciendo harapos,
despacio,
sintiéndote.


Te veo a ti, a lo lejos, reluciente.
Sintonia en la mañana.
Tu desnudo es perfecto, el sol place de iluminarte.
Tu piel.

Te protejo desde el humo,
desde el hueco afilado que sangra,
desde la piedra enroscada,
desde las entrañas.

Por verter de tinta y de duelo
mi cáliz en ti.